Pliegues y tiempo

Twitter; facebook; blogspot; wordpress; flickr; SL; chats; móviles; foros; tuenti; herzio... ¿Y qué ocurre con el tiempo invertido?, ¿cambia el concepto temporal al usar estas redes, herramientas y aplicaciones?


El ser humano es capaz de organizar todo lo que le rodea sin saber tan siquiera si el tiempo existe fuera de nosotros como podemos encontrar en las nuevas tecnologías (internet en concreto) que, como dice J. L. Molinuevo en su libro La vida en tiempo real, esa vida en tiempo real es el deseo de estar conectado, de no perderse nada: a la vez que tenemos el mail abierto, leemos una revista digital, leemos el periódico digital, subimos fotografías del verano en Torrevieja de hace 10 años, ‘chateamos’ con alguien que está en la otra punta del planeta, escribimos un mensaje corto en una red social, tenemos abiertos juegos on-line, mandamos un sms… El tiempo real se ramifica: apenas ya podemos pensar en las horas más que para tener una cita o asistir a nuestro trabajo: ni siquiera el acto de dormir supedita las horas de descanso cuando estamos absortos en este bombardeo continuo de telarañas temporales.  Los "pliegues tecnológicos" nos afecta no sólo a la hora de plantearnos cuestiones sociales económicas o políticas, sino también  filosóficas, conceptuales o artísticas, y el tiempo es uno de esos conceptos influidos sobremanera a la hora de utilizar la red y las nuevas tecnologías.

Los cambios son evidentes incluso a pequeña escala, incluso esa escala que tenemos totalmente obviada u olvidada en lo más profundo de nuestra mente. El tiempo se ramifica y los pliegues son cada vez mayores, haciendo que nuestras vidas sean más complejas pero a la vez más amplias.

Ese espejo está algo más que borroso

¿Qué tal si yo, Fulanito Rompetechos, que soy escritor y acabo de publicar un par de libros, me llamo igual que, por desgracia, la mayor empresa de mi país (la que más dinero mueve y la que tiene el monopolio absoluto de..., qué sé yo..., la venta de clavos, por ejemplo) y que cuando escribo mi nombre en Google sólo aparecen resultados de la empresa de clavos? ¿Qué tal si si escribo Fulanito Rompetechos escritor en Google y tarda en cargar las páginas, cargan las páginas pero no consigo entrar en los resultados o da error o, sencillamente, la entrada al Fulanito Rompetechos está situada detrás de otras 3 ó 4 entradas después de la dichosa empresa de clavos?

 La ley de neutralidad implica un movimientos masivo imposible de detener: la información y la descarga en la red debe ser exactamente igual para todos, para todo tipo de documentos, ficheros, banda ancha, corta, larga, extensa, grandes empresas, escritores reputados, escritores sin reputación, hoteles, moteles, hostales... En USA internet ya es un campo de batalla sin ley para algunos o un lugar de explosión eterno e igualitario para otros. Pero, me pregunto yo, ¿qué peligros conlleva la dictadura de la mayoría? Porque bajo mi punto de vista, surgen conflictos, intereses económicos, empresas cada vez más poderosas e influyentes (google, por ejemplo)... 

En fin, el espejo que nosotros mismos creamos con internet, no es un espejo cualquiera. Me da la sensación de que ese espejo que creamos (¿o nos crean?) es como salir a la calle llenos de tatuajes en los que se diga todo lo que hemos hecho, lo que somos, lo que hemos sido, dónde hemos trabajado, dónde hemos intentado trabajar, qué hemos estudiado.... Ah! Que salir a la calle lleno de este tipo de tatuajes en la piel es una locura..., pues bueno, bajo mi punto de vista, algo parecido parece querer crear según qué aplicaciones, según qué empresas, según qué servicios.... Menos mal que USA para algunas cosas tiene visión a la largo plazo, pero..., si la ley de neutralidad era uno de los principios fundamentales de los creadores de la gran red internáutica ¿qué es lo que se tiene que aprobar o reaprobar? ¿Impedir posibles estrategias comerciales?, ¿erradicar la dictadura de unos pocos? Sea lo que sea, internet es una red en la que anda metida demasiados millones de personas, es una gran ola devastadora y poderosa de la que (no tengo duda alguna) sólo dejará vivo los despojosde de los que quieran el poder absoluto. O no, quién sabe. Y ojo; soy acérrimo defensor de las nuevas tecnologías e internet, pero me molesta esa fachada falsa de libertad absoluta dentro de estas herramientas/aplicaciones/redes, ese pulso que nos propone el Profesor De las Heras me resulta, a día de hoy, un pulso muy inclinado del lado económico interesado de 4 empresas tochas que en realidad son como sombras que hacen más borrosa nuestra imagen en el espejo.


La librería que más vende en España es Carrefour

Mirar, ver, pensar... Y debatir. Aquí os dejo una "entrevista/conversación", publicado por el periódico Público, entre Juan Barja (director del Círculo de Bellas Artes) y Javier Gomá (director Fundación Juan March) sobre la cultura y la industria cultural. No tiene desperdicio.

La librería que más vende en España es Carrefour.

Cultura (y) digital

El poder hace y deshace a placer las leyes, no leyes, el esqueleto, la forma y todo lo que rodea al arte, pero... Ésta escapa de él, y más aún con internet y las nuevas tecnologías digitales, un ámbito que crece de manera exponencial.

Un ejemplo evidente de esto es el arte creado por y para  internet. Aquí os dejo una web de net.art interesantísima donde encontraréis información y links de autores net.art (pincháis en direcciones y una vez dentro pincháis de nuevo en selección de artistas y de obras net.art).

Espero que encontréis algún artista digital de vuestro agrado.

También me gustaría nombrar la edición de un libro que ha salido hace muy poquito en España y trata sobre los Vjing, los mal llamados "hermanos pequeños" de los famosos Dj's, y que en lugar de trabajar únicamente con la música (como hacen los últimos), trabajan con lo audiovisual y, además, en tiempo real: http://animatek.net/2010/05/26/teoria-del-vjing-por-cesar-ustarroz/

Cortometraje

Espero que os guste, el último relato de los tres es totalmente recomendable para plantearnos seriamente la función "moralista" de facebook sobre las personas y su "existencia" como hablábamos esta mañana.

Cortometraje.

El papel vuela de las aulas

Ahora los chavales estudiarán y tomarán apuntes y trabajarán y..., TODO, únicamente con ordenadores portátiles (notebooks), olvidando de esta manera los cuadernos y los libros. Al menos en Asturias.

Y de regalo os adjunto una fotografía que invita a una intrepretación en cuanto a la discusión que mantenemos estos días en clase: lo que somos, lo que no, lo digital, lo real, lo virtual...



La web del autor y de donde proviene la fotografía.

Lo digital

No cabe duda de que ahora, más que nunca (o al menos más claramente que nunca), el ser humano aparece como un objeto cultural frente a un, metafóricamente, espejo como es un ordenador, ya que no olvidemos que los primeros ordenadores, que funcionaban -y funcionan- en base a un sistema binario de unos y ceros, no eran más que un intento de emular al cerebro humano, por lo que si emula al cerebro humano, ¿qué somos frente a lo digital?
¿Cómo nos enfrentamos, filosófica o místicamente  hablando, a la idea, de momento futurista pero cada vez más cercana, de un posible cerebro humano –con sus excepciones, por supuesto- digital? ¿Entraría en juego las religiones y su idea de una posible existencia del “alma”?
Hay varios ejemplos enfocados a estas ideas. Uno de ellos bien podría ser el del juego virtual Second Life, nombrado esta mañana en clase. En esta plataforma virtual, una persona frente a un ordenador elige un avatar. Ese avatar se mueve e interactúa con otros avatares en esta plataforma, pudiendo ir, por ejemplo, a una conferencia de chino y pudiendo hablar en ella si quisiera. ¿Qué somos ahí? ¿Seguimos siendo nosotros? ¿No somos, al fin y al cabo, ideas y pensamientos que utiliza el cuerpo humano como una herramienta más para expresarse? ¿No haría esta misma función un avatar en una plataforma virtual? 
Otro ejemplo menos evidente pero no por ello menos curioso es el de programas que ponen música al rostro de una persona, poniendo una música inigualable e irrepetible para ese rostro. Uno sube su foto a su ordenador, lo convierte a un fichero .jpeg en bruto (es decir, hablando claramente, convirtiendo el rostro en un montón de ceros y unos) y después lo pasa al programa para que le ponga música. La música, evidentemente, no sonará a Mozart o Beethoven, sino que sonarán ruidos, pero…, nuestro rostro podría tener una melodía. ¿Qué somos, pues? ¿Música? Claro que no hay que exagerar ni llevar a extremos pensamientos ni ideas; uno es como es, dirá la mayoría de la gente, pero… Cuando vemos una foto de nuestro rostro bien que decimos que ese de la foto es el mismo que la está mirando, ¿no podría, por lo tanto, escuchar una melodía y decir “ese soy yo”? No sólo es posible plantearnos incógnitas a niveles filosóficos o religiosos, sino también económicos, políticos, artísticos/culturales, históricos... 
Lo digital, en definitiva, nos plantea una nueva visión del mundo en el que vivimos, un nuevo espejo al que enfrentarnos, como decíamos esta mañana en clase, una manera nueva en la que vernos y enfrentarnos con nosotros mismos.